The best way to keep your hair clean and healthy is to use quality shampoos, natural shampoos from top brands. Whether you have dry or oily hair, we offer a wide variety of shampoos with the best quality-to-price ratio. Take care of your hair and enjoy its beauty with us!
Shampoos by Hair Type
Filters
How to choose the right shampoo for your hair type
Choosing the right shampoo is essential to keep your hair healthy, shiny, and professional-looking. Each hair type has specific needs that require specialized formulas. Dry hair needs hydrating shampoos enriched with natural oils and nourishing butters, while oily hair requires purifying formulas that regulate sebum production without drying out the scalp.
Professional shampoos differ from conventional ones due to their high concentration of active ingredients, advanced technologies, and the absence of harsh sulfates that can damage the hair fiber. Ingredients such as keratin, hyaluronic acid, argan or coconut oils, and vegetable proteins provide specific benefits depending on your hair's needs.
Key ingredients in professional shampoos
The best professional shampoos contain high-quality ingredients that make a difference in results. Look for sulfate-free formulas for a gentle cleanse that respects the hair's natural oils, proteins that strengthen the hair fiber from within, and natural oils that provide deep nourishment and hydration. A balanced pH is essential to maintain scalp health and prevent irritation.
Shampoos without parabens, silicones, and sulfates are especially recommended for color-treated, chemically treated, or sensitized hair, as they effectively cleanse without stripping color or damaging the hair structure.
Professional shampoos for every need
In our selection, you will find specialized shampoos for every hair type and specific need. From anti-dandruff shampoos with active ingredients that eliminate flaking, to repairing shampoos with keratin for damaged hair, toning shampoos for blondes and grays, and volumizing shampoos for fine hair. Each formula is designed to deliver professional results at home.
Tipos de champús según las necesidades del cabello
El champú es el primer paso de cualquier rutina capilar, y elegir el adecuado marca la diferencia en los resultados finales. En Coserty encontrarás una amplia variedad de champús adaptados a cada necesidad específica:
Los champús de hidratación y nutrición están formulados para devolver suavidad, elasticidad y brillo a cabellos secos o deshidratados, ayudando a restaurar la fibra capilar desde el interior. Si tu cabello está dañado o debilitado, los champús reparadores y fortificantes ayudan a reforzar la estructura capilar, reducir la rotura y mejorar la resistencia del cabello con cada lavado.
Para quienes buscan controlar problemas del cuero cabelludo, los champús anticaspa, anti-irritantes y antigrasa ayudan a equilibrarlo, eliminar impurezas y regular la producción de sebo, aportando frescura y bienestar desde la raíz. En casos de caída o pérdida de densidad, los champús anticaída, densificantes y revitalizantes estimulan el cuero cabelludo y ayudan a fortalecer el cabello desde su origen.
Tipos de champús para el cabello
Los champús antiedad están formulados para combatir los signos del envejecimiento capilar, como la pérdida de densidad, elasticidad y brillo. Suelen incorporar activos antioxidantes, colágeno o ácido hialurónico que ayudan a fortalecer la fibra capilar y devolver al cabello un aspecto más joven, saludable y revitalizado desde la raíz hasta las puntas.
Los champús anti-irritantes están diseñados para calmar cueros cabelludos sensibles o reactivos, reduciendo rojeces, picor o molestias. Gracias a ingredientes suaves y calmantes, como extractos botánicos o fórmulas sin sulfatos agresivos, limpian delicadamente respetando el equilibrio natural del cuero cabelludo y aportando confort desde el primer uso.
Los champús anticaída ayudan a fortalecer el cabello desde la raíz, estimulando el cuero cabelludo y favoreciendo un crecimiento más fuerte y resistente. Están formulados con activos que mejoran la circulación y refuerzan la fibra capilar, siendo ideales para cabellos debilitados o con tendencia a la caída.
Los champús anticaspa actúan directamente sobre el origen de la caspa, ayudando a eliminarla y prevenir su reaparición. Sus fórmulas equilibran el cuero cabelludo, reducen la descamación y alivian el picor, dejando el cabello limpio, fresco y con una sensación de bienestar duradera.
Los champús antiencrespamiento están pensados para suavizar la fibra capilar y controlar el frizz desde el lavado. Ayudan a sellar la cutícula, mejorar la manejabilidad y aportar un acabado más disciplinado, incluso en ambientes húmedos o en cabellos rebeldes.
Los champús antigrasa regulan la producción de sebo en el cuero cabelludo sin resecar el cabello. Su acción purificante permite mantener el cabello limpio durante más tiempo, aportando ligereza, frescura y volumen en la raíz.
Los champús para cabellos blancos ayudan a mantener un tono limpio y luminoso, evitando reflejos amarillentos o apagados. Además de matizar el color, aportan suavidad y brillo, mejorando el aspecto general de canas y cabellos naturales.
Los champús para cabellos rizados limpian suavemente respetando la forma natural del rizo, aportando hidratación y definición. Sus fórmulas ayudan a reducir el encrespamiento y a mantener los rizos más elásticos, definidos y con movimiento.
Los champús para cabellos rubios están diseñados para realzar el brillo y la luminosidad del color, además de neutralizar tonos indeseados. Son ideales para cabellos naturales, teñidos o con mechas que buscan mantener un acabado más uniforme y radiante.
Los champús en seco son una solución práctica para refrescar el cabello entre lavados, absorber el exceso de grasa y aportar volumen en la raíz. Son perfectos para mantener un aspecto limpio y cuidado en cualquier momento del día sin necesidad de agua.
Los champús de densidad y volumen están formulados para aportar cuerpo y grosor al cabello fino o sin vida. Ayudan a levantar la raíz y a mejorar la sensación de cantidad, dejando el cabello más ligero, con movimiento y con un aspecto más abundante.
Los champús detox limpian en profundidad eliminando residuos de productos, contaminación y acumulación de impurezas. Son ideales para resetear el cabello y el cuero cabelludo, dejándolos completamente limpios y preparados para recibir otros tratamientos.
Los champús fortificantes refuerzan la estructura capilar, ayudando a reducir la rotura y mejorar la resistencia del cabello. Son especialmente recomendados para cabellos frágiles o dañados, aportando fuerza y vitalidad con el uso continuado.
Los champús de hidratación y nutrición aportan agua y nutrientes esenciales a cabellos secos o deshidratados, devolviendo suavidad, elasticidad y brillo. Son clave para mantener el cabello flexible y evitar la sequedad o el encrespamiento.
Los champús iluminadores o de brillo están diseñados para devolver luminosidad a los cabellos apagados, realzando su brillo natural. Ayudan a mejorar el aspecto general del cabello, dejándolo más suave, sedoso y visiblemente saludable.
Los champús con keratina ayudan a reforzar la fibra capilar y mejorar su suavidad y resistencia. Son ideales para cabellos dañados o tratados químicamente, ya que contribuyen a reconstruir la estructura del cabello y a mantenerlo más fuerte y brillante.
Los champús de limpieza profunda eliminan de forma eficaz la acumulación de productos, grasa y residuos, proporcionando una limpieza intensa. Son perfectos para uso puntual o como complemento en rutinas donde se utilizan muchos productos de styling.
Los champús de protección del color están formulados para prolongar la intensidad y el brillo del cabello teñido. Ayudan a evitar la pérdida prematura del pigmento, manteniendo el color más vivo y uniforme durante más tiempo.
Los champús con protección solar ayudan a proteger el cabello frente a los efectos dañinos del sol, como la sequedad, la pérdida de color o el debilitamiento. Son especialmente recomendados en épocas de alta exposición solar o en zonas de playa.
Los champús reparadores actúan sobre cabellos dañados o sensibilizados, ayudando a reconstruir la fibra capilar y a mejorar su aspecto. Aportan suavidad, resistencia y brillo, reduciendo los signos de daño visibles.
Los champús revitalizantes devuelven energía y vitalidad a cabellos apagados o sin vida, mejorando su aspecto general desde el primer lavado. Ayudan a aportar frescura, suavidad y un acabado más saludable.
Los champús para todo tipo de cabellos son opciones versátiles que ofrecen una limpieza equilibrada, ideal para uso frecuente. Mantienen el cabello limpio y cuidado sin alterar su equilibrio natural, adaptándose a diferentes necesidades.
Los champús en formato profesional ofrecen una mayor cantidad de producto, siendo ideales para un uso continuado o profesional. Permiten mantener una rutina capilar completa con la mejor relación calidad-precio, sin renunciar a resultados profesionales.
Top marcas de champús profesionales
En Coserty trabajamos con marcas profesionales reconocidas por su calidad, innovación y eficacia en el desarrollo de champús para el cuidado del cabello. Nuestro catálogo reúne firmas utilizadas en salones de peluquería que garantizan una limpieza eficaz, respetuosa y adaptada a todo tipo de necesidades capilares, desde hidratación y reparación hasta control del sebo o protección del color.
Schwarzkopf Professional
Schwarzkopf Professional es una de las marcas líderes en peluquería a nivel mundial, destacando por su innovación constante en el desarrollo de champús profesionales. Sus fórmulas están diseñadas para limpiar en profundidad mientras cuidan la fibra capilar, adaptándose a diferentes tipos de cabello y necesidades específicas como hidratación, reparación o mantenimiento del color. Sus champús ofrecen resultados visibles desde el primer uso, combinando tecnología avanzada con un acabado de calidad salón.
STMNT
STMNT es una marca de nueva generación centrada en el cuidado masculino, que también destaca por su línea de champús enfocados en el grooming moderno. Sus fórmulas están diseñadas para limpiar eficazmente el cabello y el cuero cabelludo, aportando frescura, control y una base perfecta para el peinado. Es una opción ideal para quienes buscan champús funcionales, con estilo y rendimiento profesional en el día a día.
Wella Professionals
Wella Professionals es una marca de referencia en el mundo de la peluquería, reconocida también por su gama de champús profesionales orientados al cuidado del cabello y la protección del color. Sus fórmulas limpian suavemente mientras nutren la fibra capilar, ayudando a mantener el cabello hidratado, brillante y con un color más duradero. Son ideales tanto para el mantenimiento diario como para cabellos tratados químicamente.
Goldwell
Goldwell destaca por su tecnología avanzada aplicada al desarrollo de champús capaces de ofrecer resultados profesionales desde el primer lavado. Sus productos están diseñados para limpiar con suavidad mientras mejoran la estructura del cabello, aportando hidratación, brillo y resistencia. Sus champús son especialmente apreciados en cabellos teñidos o tratados, ya que ayudan a mantener resultados duraderos sin comprometer la salud capilar.
Cotril
Cotril es una marca italiana que combina innovación y tendencia en el cuidado capilar, con una línea de champús diseñada para tratar diferentes necesidades del cabello. Sus fórmulas ofrecen una limpieza equilibrada y eficaz, ayudando a mejorar la salud del cuero cabelludo y de la fibra capilar. Es una opción ideal para quienes buscan champús profesionales con resultados visibles, tanto en hidratación como en reparación o mantenimiento del cabello.
Redken
Redken es una marca reconocida por su enfoque científico en el desarrollo de champús profesionales, con fórmulas basadas en el equilibrio del pH y en el uso de proteínas para fortalecer el cabello. Sus champús están diseñados para limpiar respetando la fibra capilar, aportando soluciones específicas para cabellos dañados, secos o tratados químicamente. Ayudan a mejorar la resistencia, el brillo y la manejabilidad, ofreciendo resultados consistentes tanto en salón como en casa.
Frequently Asked Questions about Shampoos
Professional shampoos contain a higher concentration of active ingredients, sulfate-free formulas, and advanced technologies that deeply cleanse without damaging the hair fiber. Conventional shampoos often contain harsh sulfates that strip the hair's natural oils, while professional ones respect the scalp's balance and provide specific benefits depending on hair type.
For dry hair, choose hydrating shampoos with natural oils. For oily hair, purifying shampoos that regulate sebum. For color-treated hair, color-protecting sulfate-free shampoos. For fine hair, lightweight volumizing shampoos. For curly hair, hydrating shampoos that control frizz. For dandruff, anti-dandruff shampoos with specific active ingredients.
It depends on your hair type. Oily hair can be washed daily with gentle shampoos. Dry or color-treated hair is recommended to be washed 2-3 times a week to avoid stripping natural oils. Normal hair can be washed every 2-3 days. Using professional shampoos allows for more frequent washing without damaging the hair.
Sulfate-free shampoos do not contain harsh sulfates (SLS/SLES) which can dry out hair and strip color. They gently cleanse while respecting natural oils, are ideal for color-treated, dry, or chemically processed hair, and prevent scalp irritation. Although they lather less, they cleanse just as effectively.
It's not mandatory, but using products from the same professional line ensures that the formulas are designed to work together and enhance results. However, you can combine shampoo from one brand with conditioner from another depending on your specific needs.
A coin-sized amount is enough for short or medium hair. For long hair, use the equivalent of two coins. Professional shampoos are more concentrated, so you need less product. Apply to the scalp, massage, and let the lather cleanse the ends as you rinse.
Sí, en la mayoría de los casos realizar dos lavados consecutivos es una práctica muy recomendable para conseguir una limpieza más profunda, eficaz y duradera. Durante el primer lavado, el champú actúa eliminando la suciedad superficial acumulada a lo largo del día, como restos de polvo, contaminación, grasa y residuos de productos de styling. Es habitual que en esta fase se genere menos espuma, ya que el producto está “rompiendo” esa primera capa de impurezas que recubre el cuero cabelludo y el cabello, permitiendo que se desprendan de forma progresiva.
En el segundo lavado, con el cabello ya liberado de esa acumulación inicial, el champú puede actuar directamente sobre el cuero cabelludo y la fibra capilar. Esto permite que los ingredientes activos penetren mejor y trabajen de forma más eficaz, aumentando los beneficios del producto, ya sea hidratante, reparador, purificante o anticaspa. Además, en esta segunda aplicación la espuma suele ser más abundante y uniforme, lo que facilita una distribución más homogénea del producto y una mejor sensación de limpieza.
Esta técnica es especialmente recomendable en personas que utilizan productos de fijación, tienen el cuero cabelludo graso o están expuestas a contaminación o suciedad de forma habitual. También ayuda a prolongar la sensación de cabello limpio por más tiempo, reduciendo la necesidad de lavados frecuentes. No obstante, en cabellos muy secos, dañados o sensibilizados, conviene ajustar la intensidad de este proceso, utilizando champús más suaves, reduciendo la cantidad de producto o limitando el doble lavado a momentos puntuales para evitar una limpieza excesiva.
Realizar el doble lavado correctamente, junto con un buen masaje en el cuero cabelludo y un aclarado completo, no solo mejora la higiene capilar, sino que también optimiza el rendimiento del champú y prepara el cabello para absorber mejor los tratamientos posteriores, como acondicionadores o mascarillas, consiguiendo así un resultado más visible, equilibrado y profesional.
No es necesario utilizar siempre el mismo champú, y de hecho, adaptar el champú a las necesidades cambiantes del cabello puede ser una estrategia muy beneficiosa para mantenerlo en buen estado a largo plazo. El estado del cabello y del cuero cabelludo no es estático; puede variar con el tiempo debido a múltiples factores como la estación del año, la exposición al sol, la humedad, el uso de herramientas térmicas, tratamientos químicos o incluso cambios hormonales y de estilo de vida.
Por ejemplo, en épocas de calor, mayor sudoración o cuando el cabello está más expuesto a agentes externos, puede resultar más adecuado utilizar champús ligeros o purificantes que ayuden a mantener el cuero cabelludo limpio y equilibrado. En cambio, durante el invierno o en momentos en los que el cabello se encuentra más seco o apagado, es recomendable optar por fórmulas más nutritivas, hidratantes o reparadoras que ayuden a recuperar la suavidad y la elasticidad.
Alternar champús también permite combinar diferentes beneficios dentro de una misma rutina capilar. Es bastante habitual, por ejemplo, utilizar un champú específico para tratar el cuero cabelludo —como uno antigrasa, anticaspa o anticaída— y complementarlo con otro más enfocado en la fibra capilar, como un champú hidratante o reparador. De esta manera, se consigue un cuidado más completo y personalizado, adaptado a las distintas necesidades que pueden presentar raíces, medios y puntas.
Además, esta rotación puede ayudar a evitar que el cabello se acostumbre a una única fórmula, mejorando la respuesta a los tratamientos y potenciando sus efectos. Siempre que se utilicen productos profesionales y adecuados, este tipo de combinación no solo es segura, sino que permite optimizar los resultados, mantener el cabello en equilibrio y mejorar de forma progresiva su aspecto, su salud y su manejabilidad en el día a día.
Si después de varias semanas de uso no observas mejoras en el estado de tu cabello, es muy probable que el champú no esté adaptado a tus necesidades específicas. En ese caso, es importante detenerse a analizar la situación de forma más detallada para identificar el origen del problema: si está en el cuero cabelludo —como exceso de grasa, caspa o sensibilidad— o en la fibra capilar, donde pueden aparecer signos como sequedad, daño, falta de brillo, encrespamiento o pérdida de volumen.
También conviene tener en cuenta otros factores que influyen directamente en el resultado, ya que el champú por sí solo no siempre es suficiente para mejorar el estado del cabello. Aspectos como la frecuencia de lavado, el uso habitual de herramientas de calor, la calidad del agua (especialmente en zonas con alta cal), la exposición al sol o el uso de productos de styling pueden afectar significativamente al resultado final. Incluso una técnica de lavado incorrecta o un aclarado insuficiente pueden impedir que el cabello muestre mejoras, aunque el producto sea adecuado.
En estos casos, cambiar a un champú profesional más específico suele marcar una gran diferencia, ya que este tipo de fórmulas están diseñadas para actuar de forma más precisa sobre problemas concretos y ofrecer resultados progresivos. Por ejemplo, un cabello seco o dañado necesita activos nutritivos y reparadores, mientras que un cuero cabelludo graso requiere fórmulas equilibrantes y purificantes que no alteren su funcionamiento natural.
Además, es fundamental entender que el cuidado capilar es un conjunto de pasos, no un único producto. Incorporar acondicionadores, mascarillas o tratamientos específicos dentro de la rutina ayudará a potenciar los resultados del champú y a tratar el cabello de forma más completa. Del mismo modo, el uso de protectores térmicos y productos adaptados al tipo de cabello contribuirá a prevenir daños y a mantener los resultados a largo plazo.
Con un diagnóstico adecuado, una rutina bien estructurada y productos profesionales adaptados, es posible recuperar progresivamente la salud, el brillo y la manejabilidad del cabello, consiguiendo resultados mucho más visibles, duraderos y equilibrados.














































